
Tras dos semanas de libertad, el camarada alemán Finley P. (18 años) ha sido nuevamente detenido y enviado a prisión. El tribunal de distrito local había puesto en libertad a Finley P. porque no existía ningún riesgo de fuga. Tras presiones políticas, el fiscal presentó un recurso, indicando que no estaba detenido por el riesgo de fuga, sino por el riesgo de reincidencia. De no tener un compromiso nacionalista público, Finley seguramente no hubiera vuelto a prisión.
Las autoridades alemanas no logran controlar ni detener el crimen organizado de bandas en las principales ciudades alemanas, pero no dudan en aprovechan cualquier circunstancia para hostigar e intentar desarticular las agrupaciones nacionalistas.
COMUNIDAD en lugar de AISLAMIENTO

