¡NO A LA OTAN!

La OTAN se presenta como una alianza defensiva, pero en la práctica solo implicar una cesión total de soberanía para los países miembros, ya que al integrarse en una estructura militar supranacional sus políticas de defensa, gasto militar y decisiones estratégicas quedan condicionadas y supeditadas con los intereses geopolíticos de Estados Unidos e Israel, lo que lleva a que muchas prioridades y operaciones respondan más a la lógica global de Washington y Tel Aviv que a las necesidades de España y el resto de socios europeos.

Esta situación plantea una pregunta clave: si la seguridad de un país depende de decisiones tomadas en gran medida fuera de sus fronteras, ¿hasta qué punto mantiene realmente el control sobre su propia política exterior y de defensa?

En el 40°. aniversario de la rendición de nuestra soberanía a los intereses USA-Sionistas ¡NO a la OTAN!

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